La soledad como una decisión y no por imposición

Alcanzas un punto en la vida donde sientes total plenitud y sientes tranquilidad en caso de que mueras este mes, esta semana, este día, esta hora y en este preciso momento; porque se ha amado más de lo que se creía amar, se ha perdonado lo que se creía no poder perdonar, se ha tolerado lo que se creía no poder tolerar y a la final dejaste ir personas y oportunidades que se creía que no se dejarían ir; por una simple razón, se aprendió a vivir como no creíste poder vivir y crecer como no creíste crecer.

En este proceso se pierde el miedo a la soledad y resulta ser una decisión de vida. Aclaro, no estoy argumentando que el amor en pareja sea una tonta decisión o una decisión incorrecta, pero en la mayoría de los casos no resulta ser un buen negocio; las decepciones, la maldita insatisfacción humana, las diferentes visiones de vida, las mujeres caprichosas – ¡ufff! menos mal yo no soy como la protagonista de “Mío o de Nadie”, serían muchas las mujeres muertas bajo mi responsabilidad –. En este orden de ideas, un sinfín de factores que generan un alto costo emocional. Una recomendación, si ya tuvo varias experiencias, no sea masoquista, empiece a amar a la soledad.

Diferentes medios de publicación importantes como BBC, CNN, New York Times, informan que en los diferentes censos de las ciudades más importantes del mundo, ha aumentado escandalosamente el porcentaje de personas viviendo solas. No es necesario hacer tremenda investigación para darse cuenta que la nueva generación de personas percibe el éxito diferente; la tranquilidad, la libertad para llevar a cabo proyectos… se evidencia un desarrollo personal que rompe con los tradicionales parámetros de vida. A estas alturas nadie se quiere desgastar en crear acciones para que lo quieran, y mucho menos perder tiempo para llevar a cabo “proyectos juntos” – esperar cinco años para que la pareja quiera acompañarlo a llevar a cabo una de sus mejores pasiones- (…) o perder tiempo y energías en una relación donde uno de los dos hace de cura para la tusa- no sea ilusa o iluso -, o actuar en una hermosa sinfonía de hipocresía para caerle bien a la familia de la pareja. ¡NOOOO!.

Repito, no significa que debemos ser tías o tíos solterones y con gatos. Simplemente hay momentos en que comprometerse con la soledad es una decisión sana, lo que permitirá enfocar todas nuestras energías en proyectos llenos de pasión y sueños casi inalcanzables. Sin embargo, si se presenta una persona afín como para establecer una relación como lo fue la relación entre Chris Cornell y Vicky Karayiannis, pues también está en sus manos tomar la decisión y tampoco cerrarle la puerta a ese amor en condiciones sanas, solo porque sea tendencia  #MejorSolo #SoledadComoUnaDesicionYNoUnaImposicion.

Resalto, la felicidad no la determina la cultura, es decir, no sea infiel solo porque los caleños son todos unos machos viriles y porque en Cali las mujeres hermosas abundan, no se case porque su familia crea que es la mejor decisión que puede tomar, no haga lo que sus amigos creen que es lo mejor que puede hacer, etc, etc.

Si quiere estar solo a los 30 a los 40, pues que más da, hoy en día ya no existe los solterones y solteronas amargadas – uno de los pocos aspectos positivos, resultado de la evolución humana-.

Entonces, ahí les dejo, es una decisión, a veces necesaria.

Comentarios

  1. Excelente chiquitica, por aquí estare navegando bajo el oleaje de tus textos y letras.

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  2. Es la evolución humana la incapacidad o el declive de las relaciones interpersonales?

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