Bienvenidos los 30
Con 30, mujer, inteligente,
soltera, profesional, sin hijos, deportista… etc., suena como el partido
perfecto, pero no. Definitivamente Isabela Santo Domingo tiene toda la razón,
los hombres las prefieren brutas… no les voy a contar de mi pésima suerte
en mis relaciones amorosas, se los puedo resumir en tres palabras: HIJOPUTAS, MENTIROSOS,
EGOISTAS – ¡Uffff!, descansé-.
A mis treinta ya tengo mucho
material para hacer monólogos, por ejemplo, el monólogo de la primera cita. Este
es perfecto para que la gente, en una reunión social o de integración, se
relaje y hable de las peores citas, o sus peores, o graciosas experiencias
amorosas.
Para empezar, tengo algo muy
claro en el mercado del usado, la primera cita nunca se paga, tampoco
miti/miti, nada, ni un peso se debe aportar. Se gasta tiempo pensando en qué
ponerse, se pinta las uñitas (a domicilio está como a 20.000 pesos), se
peina el pelito, si usted tiene la práctica, se lo plancha sola, pero si no,
bájese de otros 20.000 pesos. Aclaro, estos servicios son más costosos si va a
Corte y Estilo Francés. Por otro lado, si su cita la invitó a Granada, obvio que no se puede salir con el mismo vestido del
Facebook, tocó bajarse de otros 120.000 pesos, y toca escoger vestido, porque
para el pantalón y la blusa no alcanza. Hay que guardar para adversidades. Listo,
va casi el 50 por ciento solucionado. Llegó la depilación, es ese arte que
merece tiempo, paciencia, y mucha delicadeza, es el arte de la acrobacia, es la
exploración a la posición perfecta para llegar a ese espacio que parece un
agujero negro del Bing Bang de Stephen Hawking. Esto se hace por precaución; no obstante, como mujer se evita llegar al matadero en la primera cita, sin embargo, las acciones preventivas, como se argumenta en la gestión organizacional y
administrativa, evita sucesos desastrosos y gastos innecesarios. ¡Ahhhh! y tenga
en cuenta que, si la cita es a las 8 pm, usted mínimo, debe empezar el ritual a
las 6:00 p.m.
Si el tipo no es tan caballeroso,
aunque es raro porque todos son príncipes cuando no se les ha soltado nadita –
se vuelven sapos cuando se lo damos -, y no la recoge, sino que establece un
punto de encuentro, “usted no se va ir en MIO”, con tremendo pinche, toca Uber,
pero el Uber X o Taxi. Paréntesis, es normal que le digan “mi vida”, “mi amor”,
“mi princesa”. No sea ilusa, usan eso para no confundirse con los nombres; el
de la novia oficial, el de la novia del GYM, el de la novia del trabajo, el de
la novia de los fines de semana… es que en Cali hay un desequilibrio
demográfico brutal, hay mucha vieja carente de necesidades fisiológicas, ¡no
hay consideración, por dios! ¡Ave María!, ¡por el divino niño Jesús y el señor de
los milagros de Buga! (Para ampliar información, véase Gráfica 1: población
caleña -no es cuento-). En mi rango de edad, que es de 30-34, existimos 6.650
mujeres más que hombres, además, tenga en cuenta que existen hombre que
pertenecen al Grupo LGTB. Muy tristes estos cálculos. Entonces no se crea el
cuento, no sea ridícula, si usted se complica, hay otras 6.649 mujeres
esperando por una oportunidad. Para estos casos, recomiendo comprarse un
Rodolfo (Rodolfo: amigo que no habla, no da plata, no invita a comer, pero no
se complica a la hora de la satisfacción -Susana y Elvira, Canal Youtube-).
Recuerde, el objetivo es llegar a los 100, perdón, a los 60 como Amparito
Grisales. Cierro paréntesis.
Ya en la cita, después de todo
ese esfuerzo, empieza el discurso A, B, C de conquista, del tipo, claro está,
el que quiere llegar llenito y comido a la casa de él: “Trabajas o Estudias”.
Sea humilde, diga que trabaja, si le tira todo el CV, como el mío, se espantan,
“no se sienten a la altura”, hágase la bruta, mímele ese ego viril de macho
plateado peludo, de niño consentido que busca en usted una mamá. Si después de
todo este esfuerzo, a la hora de pagar la cuenta le dice que “miti/miti
amiiiiga”, déjelo ir, hay 6.649 mujeres que hasta le pueden pagar la comida y
la moteleada.
La adversidad: En mi 28avo
cumpleaños, mi amiga organizó una comida sorpresa en un restaurante muy
chusco en Granada, con mi novio de aquel entonces. Por un lado, fue mal
vestido; por otro, me tocó pedir un plato para él y para mí, porque sabía que
no tenía plata, lo que no sabía era que se la estaba gastando con una de las
6.649 mujeres necesitadas, muy querido el tipo, siempre tuvo un alto nivel
altruista. Supuestamente, la comida la pagarían entre él y mi amiga, hasta el
día de hoy no le ha pagado y para colmo, nos tocó llevarlo a hasta la casa de
él en taxi, ha sido el taxi más caro que hemos tenido que pagar. Por eso es tan
importante solo comprar vestido, de pronto le toca llevar al tipo en taxi, y
fijo vive en Palmira, hay que guardar el billetico, bien escondidito, para las
adversidades.
Conclusión: si quiere ser
altruista no mienta, hable con claridad, si solo quiere sexo, no hay conflicto,
no se enrede, no busque que lo levanten o le peguen un tiro por baboso o babosa
– en el mundo de lo absurdo, toooodo es posible -. Lo que no le gusta a nadie,
sin importar el género o la orientación sexual o la situación, es que lo
engañen o lo usen. La vida es como un crédito con altas tasas de interés y la
soledad cuando se está viejo, es una deuda difícil de re-financiar y es el cobro
más común del sector bancario y financiero de la vida.
Gráfica 1
Fuente:
Dele clic al link y compruébelo por usted mismo - https://geoportal.dane.gov.co/midaneapp/pob.html
Nota Importante:
Este escrito es el resultado de muchos tintos con mujeres de todos los tipos - y también hombres -;
veteranas, morrongas, conservadoras, chiquitas, gorditas, de todos los colores, sabores y buenas amigas, quienes hemos sufrido el machismo contemporáneo,
pero también hemos sabido disfrutar de los pequeños placeres que nos da la vida,
como una buena conversación. Apenas tengo treinta, bandida no soy, pero con mil
cacharros que contar.

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